Obispos preguntan a Jóvenes por qué se quedaron en la Iglesia Católica. Responden: ‘Por la Misa Tradicional’

“Ver la belleza en la tradición de la Iglesia y la reverencia en la misa tradicional. Este tipo de misa llevó a un encuentro con Cristo en la Eucaristía”.

“La disponibilidad de la Misa Tradicional, me hizo quedarme. Allí encontré reverencia y una llamada a vivir cada vez más profundamente una vida de amor sacrificial, y a luchar por el Cielo todos los días”.

Por Claire Chretien. SummorumPontificum.mx . 2 de abril de 2020.

La Conferencia de Obispos de los Estados Unidos (USCCB por sus siglas en inglés) preguntó a jóvenes católicos que no han abandonado la fe, ¿qué los hizo quedarse? Si bien su respuesta es sorpresiva para muchos, no lo será para cualquiera que esté familiarizado con el estado de la Iglesia hoy en día.


Antes que nada, hay que felicitar a la USCCB por preguntar a los jóvenes por qué se han quedado en la Iglesia en lugar de abandonarla; con demasiada frecuencia el liderazgo de la Iglesia toma sus indicadores sobre la catequesis y la evangelización de aquellos que objetan varias doctrinas católicas. También se debe felicitar a la USCCB por reconocer que los adultos jóvenes son una mejor autoridad en la “juventud” que los baby boomers liberales del Vaticano II, cuyo control sobre la vida de la Iglesia ha producido memes como “Susanita la del Consejo Parroquial”.

Muchos de los comentarios con más “Me gusta” sobre esta pregunta planteada a los seguidores de la USCCB en Facebook fueron sobre la Misa Tradicional en Latín (MTL), el hermoso y antiguo rito de la Misa que fue codificado en el Concilio de Trento. Ha habido un resurgimiento en la última década, aproximadamente, desde que el Papa Benedicto XVI aclaró que el Concilio Vaticano II nunca abrogó esta forma de la misa, y que los sacerdotes no necesitan el permiso de sus obispos para ofrecerla.

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Gran parte de este resurgimiento ha sido de mi generación. La belleza, la bondad y la verdad de Misa antigua nos atraen. Es de otro mundo. Dirige nuestros pensamientos al cielo y a Dios. No es un espectáculo que el sacerdote pone para la congregación. La Misa antigua ayuda a las almas a llegar al cielo. Hace que la gente sea católica, porque ésta es católica – mucho más católica que gran parte de lo que sucede en las parroquias en la mayor parte de Occidente.

“Tengo 23 años”, comentó una joven. “Permanezco debido a la verdad arraigada en la tradición que se encuentra en la Iglesia, especialmente en la Misa Tradicional en Latín”.

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“Descubrir la Misa Tradicional en Latín, y aprender sobre todas las hermosas enseñanzas tradicionales de nuestra Iglesia es lo que me ha mantenido católico”, dijo otro.

Un millennial de 24 años: “Ver la belleza en la tradición de la Iglesia y la reverencia en la misa tradicional. Este tipo de misa llevó a un encuentro con Cristo en la Eucaristía”, escribió un joven. “La música tradicional, el incienso, y la hermosa arquitectura tradicional de la iglesia. A través de padres que fueron grandes modelos de la fe y estuvieron muy involucrados en enseñarnos la fe y el ‘Por qué’ de las enseñanzas de la iglesia y de María. Me enseñaron el amor de Dios y cómo cuando nos esforzamos por amar a Dios en todas nuestras acciones, esto nos permite convertirnos plenamente en la persona que Dios nos hizo ser y que nos lleva a la felicidad”.

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Otros comentarios en la publicación de USCCB en Facebook reflejaron el mismo sentimiento:

“Descubrir la misa tradicional en latín fortaleció mi fe. La encontré en un momento estando en la universidad cuando me desconecté. Mi esposo no creció asistiendo a la iglesia, se convirtió en católico y también amó la misa en latín”.

“La Misa Tradicional en Latín que incluye la reverencia, la verdadera adoración, la petición y la Acción de Gracias de la Eucaristía. Sólida enseñanza católica sin error ni insinuaciones emocionales. ¡Muy agradecido por el Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote! La Iglesia Católica es la verdadera fe en la que se encuentra la salvación”.


“Después de que mi novio (ahora esposo) me introdujera en la Forma Extraordinaria de la Misa, he cambiado mi carrera de maestra de música de primaria por una Maestría en Música Sacra. Mi corazón arde en deseos de compartir el regalo de nuestra herencia musical católica milenaria y reclamar esas piezas para el contexto de la liturgia en lugar de un escenario para conciertos (donde las he realizado en el pasado). Además, mi esposo y yo manejamos 30 minutos a nuestra parroquia que tiene la Forma Extraordinaria… así como una hermosa y adecuadamente ejecutada Forma Ordinaria. Recientemente descubrimos que hay un grupo de aproximadamente otras 20 familias jóvenes de nuestra área que hacen lo mismo después de haber descubierto la Forma Extraordinaria en los últimos años. Nuestra parroquia está creciendo, aumentando principalmente con adultos y familias jóvenes. Ver tal cuidado por la liturgia y aprender más sobre la liturgia y los tesoros de nuestra Iglesia me ha convertido en un católico aún más entusiasta que nunca en mi vida”.

“La disponibilidad de la Misa Tradicional (Forma Extraordinaria, como es llamada actualmente), me hizo quedarme. Allí encontré reverencia y una llamada a vivir cada vez más profundamente una vida de amor sacrificial, y a luchar por el Cielo todos los días”.

Fuente: Dominus Est

Experimentando la belleza de la Misa Tradicional de primera mano

El mundo es un lugar hermoso pero desordenado, infundido de gracia pero herido por el pecado, nublado por la ambigüedad y a menudo desfigurado por la crueldad y la oscuridad.

Al mirar los arcos de la iglesia de Santa María y su techo abovedado, tuve la visión interior de que esta magnífica estructura de resurgimiento gótico fue construida específicamente para la solemnidad de la Misa en latín. Los inmigrantes irlandeses que construyeron esta iglesia en 1869, lo hicieron teniendo la Misa en latín en mente – una Misa que sirve como recordatorio de la majestad de Dios y de las glorias que esperan a los fieles en el cielo.

Por Brian Fraga. OSVNews. SummorumPontificum.mx . 27 de marzo de 2020.

El mundo es un lugar hermoso pero desordenado, infundido de gracia pero herido por el pecado, nublado por la ambigüedad y a menudo desfigurado por la crueldad y la oscuridad.

Pero en la Iglesia de Santa María en Providence, Rhode Island, el mundo exterior parece derretirse todos los domingos por la mañana en medio de una encantadora mezcla de polifonía sacra, incienso y antiguas preces en latín.

“La primera vez que vine aquí, me sorprendió lo hermosa que era la misa”, dijo Paul Paille, un residente de Providence de 27 años que trabaja en Finanzas. En su mano izquierda, sostenía su propio Misal de 1962 para la Misa Tradicional en Latín.

“Cuando empiezas a asistir a la Misa en latín, piensas: ‘¿Qué está pasando? No sé todas las oraciones. No sé lo que dice el sacerdote. Todo es muy extraño’”, dijo Paille. “Definitivamente me llevó unos tres o cuatro meses acostumbrarme a lo que estaba sucediendo”.

Paille ha asistido desde enero a la Misa en latín – también conocida como Misa en la Forma Extraordinaria – no mucho después de que la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro (FSSP), estableció un apostolado en la Iglesia de Santa María en Broadway por invitación del Obispo Thomas J. Tobin de Providence.

Apostolado de la Fraternidad Sacerdotal San Pedro (FSSP) en Conshohocken, Filadelfia. / Fotografía: Allison Girone

Un crecimiento extraordinario

En poco más de un año, la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro – una sociedad de vida apostólica de Derecho Pontificio, que se especializa en celebrar la liturgia tradicional en latín de la Iglesia – ha visto crecer en más de 300 feligreses su apostolado de Providence, Rhode Island. El apostolado de la FSSP en Filadelfia, también establecido el año pasado, cuenta ya con 400 feligreses.

Ese tipo de rápido crecimiento se ha visto en otros apostolados de la Fraternidad (FSSP) en todo Estados Unidos. En su censo anual de octubre, la FSSP informó que su primer apostolado norteamericano en Dallas, establecido en 1991, ha visto crecer su congregación dominical en un 24 por ciento en el último año. Algunas comunidades FSSP buscan adquirir o construir iglesias más grandes para satisfacer la creciente demanda de su espiritualidad católica tradicional.

“Tan solo en las misas de las 9 a.m. y a las 11 a.m. ha habido iglesia llena con gente de pie, la semana pasada hubo quizás el número de asistentes más grande que hemos visto”, dijo el padre Robert Boyd, un sacerdote diocesano que hace unos años se unió al apostolado de la FSSP en Pequannock, New Jersey.

Varios observadores y sociólogos católicos que estudian religión ofrecen diferentes razones por las cuales las comunidades católicas tradicionales están creciendo en un momento en que la Iglesia, especialmente en sus fortalezas históricas en el noreste y medio oeste, está perdiendo miembros, lo que lleva a los obispos a cancelar las escuelas católicas y cerrar, o fusionar parroquias.

Algunos sostienen que la FSSP y otras comunidades tradicionales ofrecen un refugio seguro para los católicos que viven en una cultura cada vez más hostil a las creencias cristianas tradicionales sobre el matrimonio, la familia, la moral sexual y la persona humana.

Pero para los católicos como Paille, que creció asistiendo a una misa regular en idioma inglés, la belleza y la reverencia que encuentran en la misa en latín – de la cual el Papa Benedicto XVI permitió la más amplia celebración en su carta apostólica de 2007 Summorum Pontificum [ver aquí] – es lo que los atrae a la liturgia tradicional.

“La razón por la que asisto es porque aquí hay algo que no creo que entres en la misa Novus”, dijo Paille. “Aquí, está muy enfocada en Cristo, y en el Novus Ordo [Misa en la Forma Ordinaria] se trata más sobre la comunidad… Quiero que la Misa se centre en el sacrificio de la Misa, que es realmente de lo que se trata, no de la gente”, agregó Paille.

Experiencia de primera mano

He asistido a Misa en lengua vernácula toda mi vida y la encuentro muy Cristo céntrica, pero puede entenderse la atracción hacia la liturgia tradicional presentada en la Misa en la Forma Extraordinaria, lo cual entendí a principios de noviembre en la iglesia de Santa María en Providence.

La primera impresión que tuve al asistir a Misa cantada a las 10 a.m. fue la elaborada ceremonia, en cómo cada movimiento del sacerdote celebrante en el altar parecía estar imbuido de un simbolismo arraigado en la Trinidad. Pude ser capaz de apreciar esto a pesar de que no siempre tuve éxito en seguir un folleto que explicara la liturgia.

Por supuesto, hay diferencias obvias entre las Misas en la forma ordinaria y la forma extraordinaria – el sacerdote mira hacia el altar, no hacia la congregación, y muchas de sus oraciones no son audibles; una lectura del Nuevo Testamento y un pasaje del Evangelio fueron cantados en latín y luego leídos de nuevo en inglés justo antes de la homilía. Pero la estructura básica de la Misa es familiar, y escuchar el Gloria, Kyrie Eleison, el Credo, Hosanna en excelsis y Agnus Dei cantados en latín me hizo pensar cuán grandioso sería si más misas en inglés [en español] incorporaran algo de latín los domingos.

En algunos círculos católicos, las comunidades tradicionales son vistas con sospecha y estereotipadas como aisladas, críticas y hostiles hacia los extraños. No recibí malas miradas durante la misa, en especial porque la mayoría de las personas que vi estaban en oración tan profundamente que probablemente ni siquiera notaron al católico Novus Ordo buscando en su folleto.

“Mi experiencia es que todos aquí han sido caritativos y acogedores con los recién llegados”, dijo Paille.

Observar a la comunidad FSSP en la misa también me hizo darme cuenta de que estaba presenciando una liturgia que habría sido bastante familiar para mis antepasados en Portugal. La mayoría de las mujeres, aunque no todas, usaban mantillas (velos de encaje). La congregación era una mezcla de jóvenes y viejos, con muchos adultos jóvenes y familias con niños, incluidos bebés llorando.

El sacerdote subió al elevado púlpito y pronunció una homilía sobre la necesidad de la gracia santificante para la salvación, y cómo las buenas obras realizadas en estado de pecado mortal “no son suficientes para abrir las puertas del cielo”. El sacerdote habló sin micrófono; me pregunté por qué, y luego recordé que en los días anteriores a la electricidad, un sacerdote necesitaba amplificar su voz sin la ayuda de un equipo de sonido.

Además, al mirar los arcos de la iglesia de Santa María y su techo abovedado, tuve la visión interior de que esta magnífica estructura de resurgimiento gótico fue construida específicamente para la solemnidad de la Misa en latín. Los inmigrantes irlandeses que construyeron esta iglesia de Santa María en 1869, lo hicieron teniendo la Misa en latín en mente – una Misa que sirve como recordatorio de la majestad de Dios y de las glorias que esperan a los fieles en el cielo.

Iglesia de Santa María en Rhode Island, apostolado de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro (FSSP)

La Iglesia Católica es una gran carpa, y hay mucho espacio para diferentes espiritualidades, incluso para nuestros hermanos y hermanas que tienen un Misal en latín.

Brian Fraga es un editor colaborador de nuestro sitio ‘Our Sunday Visitor’ [OSVNews].

Fuente: Una Voce BAJA

Portada: Allison Girone

‘El Dios de las sorpresas’ está llamando a los jóvenes a adorarle en la Misa Tradicional

Esta es una manifestación del “Dios de las Sorpresas”, como nos recuerda constantemente el Papa Francisco… Quizá, el aumento en la asistencia a estas Misas Tradicionales es un movimiento del Espíritu Santo.

Por The Rhode Island CatholicSummorumPontificum.mx . 24 de marzo de 2020.

En días pasados, el periódico The Washington Examiner publicó un artículo titulado, “Las Parroquias Tradicionales crecen a pesar de que el Catolicismo disminuye” [ver aquí]. El artículo comienza:

“Las parroquias católicas tradicionales dirigidas por una fraternidad sacerdotal están creciendo en los Estados Unidos, desafiando la tendencia del mayor declive en la Iglesia católica estadounidense comparado con las décadas anteriores. Durante el año pasado, las parroquias dirigidas por la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro [FSSP], una sociedad de sacerdotes dedicados a celebrar la forma tradicional en latín de la Liturgia Católica, han reportado grandes aumentos en la asistencia a la misa dominical” [ver aquí].

S.E. el Obispo Athanasius Schneider celebrando Misa Tradicional en la iglesia de St. Mary, apostolado de la FSSP en Providence, Rhode Island.

El Washington Examiner también citó un par de encuestas que afirman que los ex católicos tienden a abandonar la Iglesia a una edad temprana, una encuesta muestra que casi el 80% de los ex católicos abandonan la fe antes de los 23 años de edad. Aproximadamente la mitad de los millennials, aquellos nacidos entre principios de los años 80 y mediados de los 90, que fueron criados como católicos, ya no se identifican como tales.

Dos encuestas de ex católicos de la última década han descubierto que quienes abandonaron la Iglesia Católica, usualmente lo hicieron porque perdieron interés en la religión lentamente, dejaron de creer en las enseñanzas de la Iglesia y no tuvieron cubiertas sus necesidades espirituales.

Incluso en la Diócesis de Providence, ha habido un interés creciente en la celebración de la Misa en la Forma Extraordinaria por parte de los adultos jóvenes y las familias. La semana pasada, en la Iglesia de Santa María en Providence [Rhode Island], el Obispo Athanasius Schneider, obispo auxiliar de Astana, Kazajistán, ordenó al sacerdocio a un joven de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro (FSSP) durante la misa celebrada en la Forma Extraordinaria.

La Iglesia estaba completamente llena, con la asistencia de cerca de 40 sacerdotes, así como muchas familias jóvenes, y niños. Quizá, como el Papa Francisco nos recuerda constantemente, esta es una manifestación del “Dios de las Sorpresas”.

Primeras comuniones en St. Anne Catholic Church. Apostolado de la FSSP en San Diego, CA.

El Papa Francisco nos alienta a estar abiertos al movimiento del Espíritu Santo. Quizá, el aumento en la asistencia a estas Misas Tradicionales es un movimiento del Espíritu Santo.

El Papa Francisco nos alienta a estar abiertos al movimiento del Espíritu Santo.

Fuente: Una Voce BAJA

Imágenes: Karilú Valdés